¿Quieres disfrutar de unas caderas flexibles?

Dentro de las muchísimas posturas de Yoga, podemos encontrar posturas de extensión, de lateralización, de torsión, posturas invertidas, posturas de equilibrio, de fuerza…un sin fin de âsanas para descubrir las fortalezas y las debilidades de nuestro propio cuerpo. Oportunidades para conocernos mejor y para mejorar los puntos débiles poco a poco.

Hoy queremos compartir los beneficios y la importancia que tienen las posturas que ayudan a flexibilizar esta compleja estructura ósea. Las caderas están fromadas por la pelvis, el cóxis, el sacro, las crestas ilíacas e incluso las cabezas de fémur.
Además, las caderas están situadas en el centro del cuerpo, y contribuyen con mucho a desarrollar estabilidad en posturas en pie, y al mismo tiempo desarrollan conciencia en el centro.

Estar conectados con nuestro centro nos trae de vuelta al presente eterno, donde siempre está sucediendo la Vida. En el centro encontramos la conexión con el yo, encontramos la respiración de una manera muy nítida, y por supuesto, encontramos las caderas.

Así pues, consideramos que las posturas donde trabajamos las caderas son muy necesarias y beneficiosas en nuestra práctica de Yoga.

Unas caderas flexibles y abiertas nos ayudan a movernos con más facilidad y con mejor soltura. Tanto si eres bailarín, bailarina, si estás embarazada o si éste no es tu caso en absoluto, trabajar la flexibilidad de las caderas te hará sentir mejor, más enraizado en la Tierra, porque las caderas conectan directamente con las articulaciones inferiores, con las rodillas, los tobillos, y con los pies.

Las caderas se relacionan con lo que soy, los pies y los tobillos se relacionan con hacia dónde voy, y las rodillas son el puente entre lo que soy y hacia dónde voy. Por eso, saber lo que soy de manera clara, nítida, abierta y viva es tan positivo.

De entre las múltiples posturas de apertura de cadera, hoy queremos mostraros Anjaneyasana, o postura del Dragón. Esta âsana puede practicarse muy activa, elevando las rodillas, o más pasiva, dejando más peso en la Tierra. Todas las variantes son intensas, potentes y poderosas aberturas de caderas. Cuando practiques esta postura, céntrate en soltar el peso del suelo pélvico al sacar el aire, sintiendo el estiramiento en cada exhalación.
Disfrutadla con conciencia, explorando con suavidad y de forma progresiva, y sentir los múltiples beneficios de esta potente postura de Yoga.




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